jueves, 7 de marzo de 2013

Miel


Tumbada en tu lecho,

 cual panal escogido,

 dormitas…

 

y sueñas que escribo

cien mil maravillas

y percibo…

que anhelas un verso sutil,

 

femenino,

como tú,

 

fragancia sincera de un tibio pasado

para desterrar tu alma

a algún paraíso de dulces palabras,

melodías combinadas por el sentir sonoro

 

de quién creó el verso

 

para ser recitado por un labio caliente,

vivo,

pausado

como esa miel en tus ojos, mamá,

 

como la miel que rezumas por los intrínsecos poros

de una piel ya envejecida

por el paso de la experiencia,

que aun permite la arruga disimulada

 

por cálidas alegrías,

 y ciertos amargos sinsabores

que retuercen sus pistilos en el jardín de tus días,

 

pero tu sabes mimarlos, mamá,

 

sabes deshacer el matiz de lo oscuro con un acierto de sensatez,

 de humildad,

de bondad,

 

sigilosa por el día,

susurrante por la noche

 

endulzas nuestro presente,

das paso a nuestro futuro,

 

riegas la raíz de los que vendrán,

para  ver  florecer una generación que refleje

quién fuiste en tu desconocido pasado

 

bella reina del jardín,

miel en tus ojos, mamá.

ROCS

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