A veces,
a veces el tiempo cura heridas,
que, en hondonadas profundas,
se marcaron en los huesos
de nuestros días.
A veces,
como un cálido piano,
canta la letra
de nuestra memoria,
con joviales melodías de futuro.
Sentimos que,
aunque permanecen
pisadas de un pasado,
empapado aún
por humanas aguas,
en bellas ilusiones venideras
nos
sumergimos,
fosforescentes nosotros.
A veces,
como espuma de mar que te arropa
a pesar de haberte dejado sin algo,
como la mirada cautiva de un niño,
el tiempo sonríe,
y te alegra el día…
A veces,
pasa rozando tus dedos,
sin apenas darte cuenta,
pero otras no,
te rasga las vestiduras,
te marca
de etérea nostalgia,
por lo que pudo haber sido,
por lo que pudiste haber sido.
A veces te sientes cosido,
a veces deshilachado,
y te contaminas de canciones,
de letras,
de risas, y de bocados,
de familia, de ausencia,
de acierto, de desatino,
de besos, y soplos
a personas que te hieren,
de huellas,
descalzas,
sobre
bravías aguas
que sólo, a veces,
se calman
cuando escuchan
poesía…
No hay comentarios:
Publicar un comentario